Sociedad limitada laboral

En 2016 emprende como sociedad limitada laboral, ahora sólo se necesitan dos socios

  En ayudaemprende detectamos un creciente interés de los emprendedores por conocer las características generales de las sociedades limitadas laborales como forma jurídica para la iniciación de su proyecto empresarial.

Pues bien, el pasado 14 de noviembre entró en vigor la Ley 44/2015 de sociedades laborales y participadas, un nuevo marco normativo que pretende dar un impulso a esta forma de economía social e incrementar su preferencia entre los emprendedores.

Efectivamente esta ley favorece la creación de este tipo de sociedades relajando aspectos formales y mercantiles en general, pero sobre todo posibilitando su constitución con tan solo dos socios en vez de tres como establecía la anterior legislación, e incrementando el límite del número de horas-año que los trabajadores no socios pueden desarrollar respecto a las horas-año de los trabajadores socios, que pasa del 25% al 49%.

A estas mejoras se unen a las bondades de las que ya gozaban las sociedades laborales en materia laboral y fiscal. Hagamos un modesto resumen para que percibas los rasgos más sobresalientes:

Emprender a través de una sociedad limitada laboral es ideal para proyectos de dos o más socios que vayan a trabajar activamente en la sociedad y no tengan inconveniente en seguir creciendo como empresa con la incorporación futura de nuevos socios trabajadores, conciliando participación, gerencia y trabajo.

 

MERCANTIL: DEFINICIÓN DE SOCIEDAD LABORAL

 La Ley 44/2015 la define así: “Podrán obtener la calificación de «Sociedad Laboral» las sociedades anónimas o de responsabilidad limitada que cumplan los siguientes requisitos:

a) Que al menos la mayoría del capital social sea propiedad de trabajadores que presten en ellas servicios retribuidos de forma personal y directa, en virtud de una relación laboral por tiempo indefinido.

b) Que ninguno de los socios sea titular de acciones o participaciones sociales que representen más de la tercera parte del capital social,salvo que: La sociedad laboral se constituya inicialmente por dos socios trabajadores con contrato por tiempo indefinido, en la que tanto el capital social como los derechos de voto estarán distribuidos al cincuenta por ciento, con la obligación de que en el plazo máximo de 36 meses se ajusten al límite establecido en este apartado

c) Que el número de horas-año trabajadas por los trabajadores contratados por tiempo indefinido que no sean socios no sea superior al cuarenta y nueve por ciento del cómputo global de horas-año trabajadas en la sociedad laboral por el conjunto de los socios trabajadores. No computará para el cálculo de este límite el trabajo realizado por los trabajadores con discapacidad de cualquier clase en grado igual o superior al treinta y tres por ciento. Si fueran superados los límites previstos en este apartado, la sociedad deberá alcanzarlos, de nuevo, en el plazo máximo de doce meses…….

 

De la anterior definición se desprenden varios hechos:

Uno. Que las sociedades laborales pueden ser anónimas o limitadas, y por lo tanto sujetas al capital social de 60.000 € y 3.000 € respectivamente. Aquí hablamos de sociedad limitada laboral pues nos parece una forma más acorde al emprendimiento ordinario.

Dos. Que se pueden constituir con dos socios, pero que en un plazo de 36 meses hay que cumplir el límite de que ninguno de los socios sea titular de acciones o participaciones sociales que representen más de  la tercera parte del capital social. Lo cual obliga a incorporar al menos a un socio más en dicho plazo.

Tres. Que no se puede sobrepasar el límite del 49% de horas desarrolladas por socios no trabajadores con contrato indefinido respecto a las horas desarrolladas por socios trabajadores. Este hecho supone “el alma mater” de la economía social y de las sociedades participadas que es la progresiva y casi obligada transformación de los trabajadores no socios a la condición de trabajadores socios, lo cual puede suponer o no un obstáculo a la creación y posterior crecimiento de este tipo de empresas, debiendo analizarse la naturaleza del proyecto empresarial en si mismo.

Cuatro. La norma no alude a horas empleadas por trabajadores no socios con contrato temporal, con lo cual su contratación no afecta al anterior límite.

LABORAL: EL RÉGIMEN DE LA SEGURIDAD SOCIAL DE LOS SOCIOS TRABAJADORES

 

Los socios trabajadores de las sociedades laborales, cuando el número de socios no sea superior a veinticinco, aun cuando formen parte del órgano de administración social, tengan o no competencias directivas, disfrutarán de todos los beneficios de la Seguridad Social de trabajadores por cuenta ajena que corresponda en función de sus actividades, así como la protección por desempleo y del Fondo de Garantía Salarial.

 

Los socios trabajadores estarán incluidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, cuando su participación en el capital social, junto con la de su cónyuge y parientes por consanguinidad, afinidad o adopción hasta el segundo grado con los que convivan alcance, al menos, el 50 por 100, salvo que acredite que el ejercicio del control efectivo de la sociedad requiere el concurso de personas ajenas a las relaciones familiares.

Así pues, el régimen natural de adscripción a la seguridad social de un socio trabajador de una sociedad laboral es el RÉGIMEN GENERAL, siendo el RETA cuando concurran las circunstancias familiares descritas en el anterior párrafo.

 

Este hecho supone una fortaleza inestimable de las sociedades laborales ya que cada vez más emprendedores buscan el cobijo que les otorga el régimen general de la seguridad social con su correspondiente derecho a la prestación por desempleo.

 

A esta ventaja hay que añadir las reforzadas por la reciente ley 31/2015 que desde el 10 de octubre extiende a los socios trabajadores de sociedades laborales un conjunto de bonificaciones y reducciones en materia de seguridad social y social como puede ser la tarifa plana de autónomos,  incentivos a la contratación, compatibilización del desempleo, capitalización del pago único por desempleo, etc.

FISCAL:  INCENTIVOS FISCALES

 

Las sociedades que sean calificadas como laborales gozarán, en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, de una bonificación del 99 por 100 de las cuotas que se devenguen por modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas, por la adquisición, por cualquier medio admitido en Derecho, de bienes y derechos provenientes de la empresa de la que proceda la mayoría de los socios trabajadores de la sociedad laboral.

Y el artículo 11.2.a del Impuesto Sociedades señala que podrán amortizarse libremente: los elementos del inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias de las sociedades anónimas laborales y de las sociedades limitadas laborales afectos a la realización de sus actividades, adquiridos durante los cinco primeros años a partir de la fecha de su calificación como tales.

SUBVENCIONES:

 

Las sociedades limitadas laborales gozan periódicamente de subvenciones específicas como por ejemplo la ayuda directa para la incorporación de los socios trabajadores provenientes del desempleo, o bien para incentivar acciones de actualización TIC, etc.

Por lo tanto son muchas las bonanzas de las sociedades laborales, pero habrá que analizar cada caso en concreto.

Aquí hemos hecho un esbozo general. El asesoramiento concreto y preciso lo podrás encontrar en Asturias en LA FUNDACION PARA EL FOMENTO DE LA ECONOMÍA SOCIAL , te atenderán maravillosamente.

Todo ello hace atractivo emprender como sociedad limitada laboral en 2016, ¿por qué no?

ayudaemprende.com te orienta.

 

 

Fuente: ayudaemprende